¿Alguna vez ha visto un logo que parece un proyecto de clase de jardín infantil completamente? Pueden verse un montón de elementos que chillan para llamar su atención y usted simplemente no sabe hacia dónde mirar. ¿Por qué hay tantos elementos confusos juntos? Un logo desastroso, el completo opuesto a un buen diseño de logos.
La idea principal de su logo es comunicar de qué se trata su negocio de manera rápida. Si trata de decir demasiadas cosas en ese instante, es posible que la gente no entienda su mensaje o, lo que es peor, que terminen recibiendo el mensaje equivocado. Los logos recargados confunden a la gente.
En un mundo saturado de anuncios, usted no puede permitir que su logo envíe el mensaje equivocado. Para impedir la confusión, simplifíquelo. La sencillez debe ser siempre la meta del diseño de su logo y por eso la complejidad innecesaria debe evitarse a toda costa. Piense en todas las grandes marcas cuyos logos recuerda – simples y claros, ¿verdad?
Hay algunos pasos fáciles para crear un logo sencillo que comunique sus ideas de forma clara en vez de confundir a su público.
Mantenga su mensaje tan sencillo como pueda y evite decir demasiado.
Su logo debe contar la historia de su negocio y su marca, incluyendo:
Cuando se siente a definir su negocio, posiblemente tenga mucho que decir sobre estos aspectos. Posiblemente los detalles sean extensos y complejos.
Una historia sencilla es la clave para asegurarse que su logo puede ser diseñado de forma sencilla. Si usted está tratando de comunicar distintas historias o conceptos complejos, posiblemente se complique usted mismo también.
Un logo que contenga demasiados elementos visuales puede ser muy complicado para que sus clientes asimilen toda la información a la vez. Minimice el número de líneas, formas colores y otros elementos gráficos para mantener un diseño claro y limpio.
Tener una composición balanceada que mantenga un nivel de relación entre detalles le permitirá también mantener una escala. Si tiene demasiados diseños, es muy posible que al reducirlos, algunos de éstos sean muy pequeños o no se vean bien. ¡Simplifique su composición!
Si usted ubica el nombre de su compañía sobre el ícono de su logo, puede convertirse en algo difícil de leer. Si dispone un texto sobre el ícono, éste será difícil de ver. Separar estos dos elementos los hará fáciles de leer.
Siguiendo estos sencillos pasos, es posible crear un logo que sea simple, magnífico y fácil para recordar.